Las cuentas del primer ejercicio de Gestión: 100 preguntas, 90 minutos y un tercio de penalización

Cien preguntas, noventa minutos y un tercio de penalización por error. Las cuentas exactas del test de Gestión de la Administración Civil, con la tabla de escen

Arturo P.L.

Arturo P.L.

·21 min de lectura

📋 Lo esencial en 40 segundos

  • El primer ejercicio del Cuerpo de Gestión de la Administración Civil del Estado es un cuestionario de 100 preguntas en 90 minutos, con 5 preguntas de reserva.
  • Todas las preguntas valen lo mismo y cada error descuenta un tercio del valor de un acierto. Las respuestas en blanco no penalizan.
  • Se califica de 0 a 50 puntos y hace falta un mínimo de 25. La puntuación directa mínima la fija el tribunal y no puede ser inferior al 30 % de la máxima obtenible.
  • La calificación no es la puntuación directa: se transforma. La directa mínima equivale a la calificación mínima y la directa máxima, a la máxima.
  • Con esa penalización, adivinar a ciegas no resta de media, pero tampoco suma. Descartar una sola opción ya hace que arriesgar salga a favor.
  • Son 54 segundos por pregunta. Y una marca mal hecha convierte una respuesta buena en una pregunta no contestada.

🧮 «¿La marco o la dejo en blanco?»

Ilustración minimalista sobre 🧮 «¿la marco o la dejo en blanco?» — primer ejercicio de Gestión

Pregunta 63. Has descartado dos opciones y te quedan dos que te suenan igual de bien. Quedan 28 minutos y 37 preguntas. Y en tu cabeza aparece la duda que arruina más tests de los que la gente cree: «¿la marco o la dejo en blanco?». La respuesta no es cuestión de carácter ni de suerte. Es una cuenta, y se puede hacer antes del examen.

Este artículo es esa cuenta. El primer ejercicio de Gestión de la Administración Civil del Estado tiene reglas de corrección publicadas en la convocatoria, y de ellas se deduce con precisión cuándo conviene arriesgar, cuánto tiempo tienes por pregunta y qué puntuación directa necesitas de verdad para pasar el corte.

Por qué esto no es un detalle menor

Porque el test vale 50 de los 100 puntos de la fase de oposición y es eliminatorio. Y porque en un cuestionario de 100 preguntas, la política de riesgo bien elegida mueve varios puntos de puntuación directa: los suficientes para estar dentro o fuera. He visto a gente con mejor preparación quedarse detrás de otra que simplemente sabía cuándo marcar.

En Aprueba con IA hemos abierto el material de esta oposición hace poco, y esta es una de las cosas que más nos preguntan: no «qué estudio», sino «cómo se contesta». Vamos con los números.

ℹ️ Dato: El programa de esta oposición son 58 temas en seis bloques, y el test puede preguntar por cualquiera de ellos. El segundo ejercicio, el supuesto práctico, se limita a los bloques IV, V y VI. Aquí, en cambio, entra todo.

📋 Lo que dice la convocatoria, sin adornos

Ilustración minimalista sobre 📋 lo que dice la convocatoria, sin adornos — primer ejercicio de Gestión

La convocatoria describe el primer ejercicio con precisión: contestar por escrito un cuestionario de un máximo de 100 preguntas basado en las materias del programa, con la posibilidad de prever 5 preguntas adicionales de reserva que se valoran por su orden si se anula alguna de las 100 anteriores. El tiempo máximo es de 90 minutos.

Las preguntas son de respuestas alternativas con una sola correcta, todas valen lo mismo, cada contestación errónea se penaliza descontando un tercio del valor de una respuesta correcta y las respuestas en blanco no penalizan. Esa penalización de un tercio es la que corresponde al formato clásico de cuatro opciones, aunque la convocatoria no fija el número de alternativas: lo relevante para tus cuentas es el tercio, que sí está escrito.

Elemento Lo que dice la convocatoria
Número de preguntas Máximo 100, más 5 de reserva
Tiempo 90 minutos (54 segundos por pregunta)
Acierto Todas las preguntas valen lo mismo
Error Descuenta un tercio del valor de un acierto
Blanco No penaliza
Calificación De 0 a 50 puntos, mínimo 25 para superarlo
Puntuación directa mínima La fija el tribunal, y no puede ser inferior al 30 % de la máxima obtenible

Las preguntas de reserva, explicadas

No son un regalo ni un examen extra: están en el mismo cuadernillo y solo se valoran si el tribunal anula alguna de las cien ordinarias, sustituyéndolas por su orden. Es decir, las contestas como cualquier otra y puede que no cuenten nunca. Lo importante para tu gestión del tiempo es que el cuadernillo puede tener 105 preguntas, no 100, y planificar los 90 minutos sobre 100 y quedarse corto es un clásico.

Y el detalle formal que elimina cada año

La convocatoria advierte que no se corregirán las respuestas cuyas marcas no se hayan cumplimentado según las instrucciones que figuran al dorso de la hoja de respuestas, considerándose cualquier otra marca como no válida y quedando la pregunta como no contestada. Traducido: una respuesta correcta mal marcada vale exactamente lo mismo que un blanco. Cero.

⚠️ Aviso: Dedica los primeros dos minutos a leer las instrucciones de marcado, aunque hayas hecho cien simulacros. Es el único sitio del examen donde dos minutos pueden salvarte varios puntos, y es gratis.

¿Sabes cuál es tu puntuación directa real?

En Aprueba con IA tienes test del temario de esta oposición con corrección explicada y seguimiento de aciertos, fallos y blancos por bloque.

Ver el temario y los test →

➗ La fórmula y la tabla de escenarios

Ilustración minimalista sobre ➗ la fórmula y la tabla de escenarios — primer ejercicio de Gestión

La puntuación directa se calcula restando a los aciertos un tercio de los errores. Con 100 preguntas, la fórmula práctica es: aciertos menos errores divididos entre tres. Los blancos no entran en la cuenta, ni para bien ni para mal.

Esta es la tabla que conviene tener en la cabeza. Cada fila es un escenario realista de examen con 100 preguntas:

Aciertos Errores Blancos Puntuación directa
70 30 0 70 − 10 = 60,0
65 25 10 65 − 8,3 = 56,7
60 40 0 60 − 13,3 = 46,7
60 20 20 60 − 6,7 = 53,3
55 15 30 55 − 5,0 = 50,0
50 50 0 50 − 16,7 = 33,3
50 20 30 50 − 6,7 = 43,3
45 10 45 45 − 3,3 = 41,7
40 60 0 40 − 20 = 20,0

Lo que enseña esta tabla

Compara la fila 3 con la fila 4. En las dos hay 60 aciertos. En la primera, la persona ha contestado las 100 preguntas y ha fallado 40: se queda en 46,7. En la segunda ha dejado 20 en blanco y ha fallado 20: se queda en 53,3. Casi siete puntos de diferencia con el mismo número de respuestas correctas.

Ahí está todo el asunto. El test no premia solo saber: premia saber lo que sabes. La habilidad de reconocer «esto no lo sé» y pasar de largo vale, en este formato, casi tanto como haberse estudiado dos temas más.

Un aviso sobre la aritmética

Ojo: eso no significa que dejar muchas en blanco sea bueno en sí mismo. Compara la fila 5 con la fila 3: 55 aciertos y 30 blancos dan 50,0, más que 60 aciertos con 40 fallos. Pero la fila 1, con 70 aciertos y todo contestado, gana a las dos. La conclusión correcta no es «deja en blanco», es «no contestes a ciegas lo que no puedes acotar». Y para eso hay una regla exacta, que va en la sección siguiente.

💡 Consejo: Haz esta cuenta en cada simulacro que hagas: apunta aciertos, errores y blancos y calcula tu directa. Verás en dos o tres semanas cuál es tu patrón —si arriesgas de más o de menos— y podrás corregirlo antes de que cueste una plaza.

🎚️ De puntuación directa a calificación: el 30 % y la transformación

Ilustración minimalista sobre 🎚️ de puntuación directa a calificación: el 30 % y la transformación — primer ejercicio de…

La calificación de 0 a 50 no es tu puntuación directa: es el resultado de transformarla. Las puntuaciones directas mínimas que fije la Comisión Permanente de Selección equivalen a las calificaciones mínimas para superar el ejercicio, y las directas máximas obtenibles equivalen a las calificaciones máximas.

Es un mecanismo que despista a casi todo el mundo, así que vale la pena verlo con un ejemplo. Si el tribunal fija la directa mínima en 30 sobre una máxima obtenible de 100, entonces 30 de directa equivalen a 25 de calificación —el mínimo para aprobar— y 100 de directa equivalen a 50. Todo lo que quede en medio se escala entre esos dos extremos.

Por qué existe el suelo del 30 %

La convocatoria obliga a que la puntuación directa mínima no sea inferior al 30 % de la puntuación máxima obtenible. Es un suelo, no un techo: el tribunal puede exigir más, nunca menos. Y lo publica antes de la prueba junto con los criterios de corrección, valoración y superación, «con el fin de respetar los principios de publicidad, transparencia, objetividad y seguridad jurídica».

Ese detalle es más importante de lo que parece: significa que el corte se conoce antes de examinarse, no después. Consultarlo forma parte de la preparación, igual que consultar el temario.

Qué implica para tu objetivo personal

Que no debes apuntar al mínimo. Si el suelo estuviera en 30 de directa, mirando la tabla anterior verías que se alcanza con, por ejemplo, 40 aciertos y 30 errores. Pero pasar el corte no da plaza: da derecho a seguir. La nota que ordena a los aspirantes es la suma de los dos ejercicios, así que cada punto de directa por encima del corte cuenta.

Mi recomendación concreta: fija tu objetivo de simulacro en 60 de puntuación directa. Con la tabla en la mano, eso significa unos 70 aciertos limpios, o 65 aciertos con pocos fallos. Es exigente y es alcanzable, y te deja margen si el día del examen la cosa se pone dura.

ℹ️ Dato: Hay un segundo ejercicio, el supuesto práctico, que también se califica de 0 a 50 con un mínimo de 25 y que manda en los desempates. El test te mete en el proceso; el práctico decide tu posición cuando hay coincidencia de puntos.

🎯 Cuándo arriesgar: la cuenta exacta del riesgo

Ilustración minimalista sobre 🎯 cuándo arriesgar: la cuenta exacta del riesgo — primer ejercicio de Gestión

Con una penalización de un tercio y cuatro opciones por pregunta, adivinar a ciegas tiene una esperanza matemática de cero: ni suma ni resta a la larga. En cuanto puedes descartar una sola opción, contestar pasa a ser favorable. Esa es toda la teoría del riesgo que necesitas.

La cuenta, para que la veas y no tengas que creerme. Con cuatro opciones y sin ninguna pista, aciertas una de cada cuatro veces y fallas tres. Ganas 1 punto en la que aciertas y pierdes un tercio en cada una de las tres que fallas: tres tercios es exactamente 1. Resultado neto, cero.

Situación Probabilidad de acierto Esperanza del riesgo Qué hacer
No tienes ni idea (4 opciones vivas) 1 de 4 Cero: ni suma ni resta Da igual; en la práctica, mejor blanco y ahorras tiempo
Descartas 1 opción (3 vivas) 1 de 3 Positiva Contesta
Descartas 2 opciones (2 vivas) 1 de 2 Claramente positiva Contesta siempre
Crees recordar la respuesta Alta Muy positiva Contesta sin dudar

Por qué entonces recomiendo dejar en blanco

Porque la esperanza cero es un promedio y tú haces un examen, no mil. Cuando marcas cincuenta preguntas a ciegas, la variabilidad puede dejarte muy por debajo de tu nivel real, y en un proceso selectivo esa varianza juega en contra: no compites contra la media, compites contra una lista ordenada. Y porque cada pregunta que decides no contestar te devuelve segundos que valen para las que sí puedes acotar.

Ahora, cuidado con el extremo opuesto, que es más común de lo que parece: el opositor prudente que deja 35 en blanco «por si acaso» y regala puntos que tenía. Si has descartado una opción, la cuenta ya está a tu favor. Dejarla en blanco no es prudencia, es un error de cálculo.

La regla de bolsillo

Tres palabras: descarto, marco; no descarto, paso. Y una regla de segunda pasada: apunta con un símbolo las preguntas que has dejado abiertas y vuelve a ellas al final. Muchas veces una pregunta posterior te da la pista que te faltaba, y ese repaso convierte blancos en aciertos sin arriesgar nada.

💡 Consejo: Entrena la decisión, no solo el contenido. En tus simulacros, marca con un símbolo cada pregunta en la que has arriesgado. Al corregir, mira qué porcentaje de esos riesgos acertaste: si está por debajo del 33 %, estás arriesgando demasiado pronto.

⏱️ Cincuenta y cuatro segundos por pregunta

Ilustración minimalista sobre ⏱️ cincuenta y cuatro segundos por pregunta — primer ejercicio de Gestión

Noventa minutos para cien preguntas son 54 segundos por pregunta, y ese número es el que hay que interiorizar. No da para leer dos veces el enunciado, dudar y volver: da para leer, decidir y marcar.

El reparto que funciona

Una estrategia realista: primera pasada de 60 a 65 minutos contestando todo lo que sabes o puedes acotar rápido y marcando las dudosas; segunda pasada de 20 minutos sobre las marcadas, que es donde se decide si arriesgas; y 5 a 10 minutos finales para revisar el marcado de la hoja de respuestas, que es la parte que nadie planifica y donde se pierden puntos tontos.

Si el cuadernillo incluye las cinco de reserva, son 105 preguntas y el ritmo baja a unos 51 segundos. Planifica con ese margen y no con el ideal.

Qué hacer si vas mal de tiempo

Hay un escenario que conviene tener decidido de antemano: minuto 70 y vas por la pregunta 65. La reacción instintiva es acelerar la lectura, y es la peor de las posibles, porque leer mal un enunciado de procedimiento administrativo produce errores que restan. La reacción correcta es distinta: salta a marcar primero todas las preguntas que puedas resolver de un vistazo en las 35 que te quedan, y deja las largas para el final. Una pasada rápida por el cuadernillo localizando enunciados cortos rescata más puntos que intentar mantener el orden.

Y hay una regla que parece contraintuitiva y funciona: cuando el tiempo se agota, deja de arriesgar. Las decisiones de riesgo tomadas con prisa son peores que las tomadas con calma, porque el descarte de opciones exige leerlas todas. Si no te da tiempo a leer las cuatro, no has descartado nada: has adivinado. Y adivinar, con esta penalización, no te aporta.

La trampa de la pregunta larga

En un temario con contratos, procedimiento administrativo, presupuesto y personal, hay enunciados largos con supuestos encadenados. Esas preguntas se comen dos o tres minutos si te dejas. Y valen exactamente lo mismo que una pregunta de dos líneas sobre el Tribunal Constitucional. La regla es simple y cuesta obedecerla: si una pregunta te va a costar más de dos minutos, márcala y sigue.

Cómo se entrena esto

Con simulacros completos y cronómetro, no con bloques de veinte preguntas sin reloj. El gasto de atención de 90 minutos seguidos es distinto y solo se conoce haciéndolo. Y con repaso espaciado del contenido, porque en el test la velocidad viene del reconocimiento inmediato: si tienes que reconstruir el razonamiento en cada pregunta, no llegas. Sobre eso escribimos en las técnicas para memorizar legislación, que es exactamente la habilidad que este ejercicio mide.

Fase Tiempo Objetivo
Primera pasada 60-65 min Contestar lo seguro y lo acotable; marcar dudosas
Segunda pasada ~20 min Decidir riesgo en las marcadas
Revisión final 5-10 min Comprobar el marcado de la hoja de respuestas

📚 De qué bloques puede salir el cuestionario

El test puede preguntar por cualquiera de los 58 temas del programa, sin límite de bloque. Eso lo diferencia del supuesto práctico, que se restringe a los bloques IV, V y VI, y obliga a mantener vivos los 27 temas que en el práctico no aparecen.

La convocatoria no publica cuántas preguntas corresponden a cada bloque, así que cualquier reparto concreto que veas por ahí es una estimación, no un dato. Lo que sí se puede hacer —y es útil— es calcular el reparto proporcional al número de temas, que sirve como referencia de planificación mientras no haya información oficial:

Bloque del programa Temas Peso proporcional
I · Organización del Estado y de la Administración Pública 11 ≈ 19 %
II · Unión Europea 6 ≈ 10 %
III · Políticas públicas 10 ≈ 17 %
IV · Derecho administrativo general 13 ≈ 22 %
V · Administración de recursos humanos 10 ≈ 17 %
VI · Gestión financiera y Seguridad Social 8 ≈ 14 %

Cómo usar esta tabla sin engañarte

Como referencia de reparto de estudio, no como predicción de examen. Es una hipótesis explícita: si las preguntas se distribuyeran en proporción al número de temas de cada bloque, saldrían estos porcentajes. Nada garantiza que el tribunal lo haga así, y quien te diga lo contrario está adornando.

Aun con esa cautela, la tabla dice algo sólido: ningún bloque es despreciable. El más pequeño, la Unión Europea, se llevaría en torno a una décima parte del cuestionario. Diez preguntas son 10 puntos de directa: más de lo que separa a mucha gente del corte.

Un detalle que sí es dato, no hipótesis

La convocatoria dice que el cuestionario se basa «en las materias que figuran en el programa de estas normas específicas». Es decir: el programa de este cuerpo, no el de otro. Parece una obviedad y no lo es, porque la misma resolución convoca varios cuerpos a la vez y cada uno lleva su anexo con su propio programa. Si estudias con material de un cuerpo distinto —del Administrativo del Estado, por ejemplo, que tiene 45 temas— hay materia que te falta y materia que te sobra.

Ese es, de hecho, uno de los fallos de partida más caros: usar apuntes de otro cuerpo porque «vienen las mismas leyes». Las leyes se repiten, sí, pero el nivel de detalle y el reparto de temas no. Comprueba siempre que tu material corresponde al anexo de tu cuerpo antes de invertir un mes en él.

La consecuencia para el mes final

Que los bloques I, II y III —los que no entran en el práctico— tienen que estar vivos el día del test. Es un error clásico dedicar las últimas semanas solo a escribir supuestos y llegar al primer ejercicio con la Unión Europea y las políticas públicas oxidadas. Reserva sesiones de repaso rápido de esos 27 temas hasta el final: son barata en tiempo y caras si las abandonas.

⚠️ Cinco errores y qué hacer esta semana

Resumiendo las cuentas: 100 preguntas, 54 segundos cada una, un tercio de penalización, blancos neutros, calificación transformada desde una directa cuyo corte se publica antes del examen. Con eso ya puedes diseñar tu estrategia en lugar de improvisarla.

Y una opinión que llevo defendiendo desde que empecé a mirar convocatorias con lupa: la estrategia de test está infravalorada de una forma absurda. Se dedican meses a acumular temario y cero horas a decidir cómo se contesta. Sin embargo, dos personas con el mismo conocimiento pueden separarse siete puntos de directa solo por su política de riesgo, como muestra la tabla de escenarios. Eso es más de lo que se gana estudiando un bloque entero en las últimas semanas.

Los cinco errores que veo en el primer ejercicio

  1. Contestar el 100 % por principio. Con esta penalización, contestar a ciegas no aporta y añade varianza.
  2. Dejar en blanco habiendo descartado una opción. El error opuesto y muy frecuente en gente prudente. Ahí la cuenta ya está a tu favor.
  3. No leer las instrucciones de marcado. Una marca no válida convierte un acierto en pregunta no contestada.
  4. Planificar el tiempo sobre 100 preguntas cuando el cuadernillo puede llevar cinco de reserva.
  5. Abandonar los bloques que no entran en el práctico. En el test entra todo el programa.

Qué hacer esta semana

Un simulacro completo de 100 preguntas con reloj, apuntando aciertos, errores y blancos. Calcula tu puntuación directa con la fórmula de este artículo y compárala con el objetivo de 60. No para castigarte: para saber si tu problema es contenido, tiempo o política de riesgo. Son tres problemas distintos y se arreglan de formas distintas.

En Aprueba con IA tienes el temario de esta oposición por bloques y test con corrección explicada para practicar el primer ejercicio de Gestión en formato real. Está en la página de la oposición.

Y las fuentes, como siempre, para que no te fíes de mí: la convocatoria publicada en el BOE, donde están el formato del cuestionario, la penalización y la regla del 30 %; y la Ley 39/2015 del Procedimiento Administrativo Común, la norma con más peso del bloque IV.

Última cosa, y contéstate con honestidad: en tu último simulacro, ¿cuántas preguntas contestaste sin haber descartado ni una sola opción?

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❓ Preguntas frecuentes

¿Cómo es el primer ejercicio de Gestión de la Administración Civil?

Un cuestionario de un máximo de 100 preguntas sobre las materias del programa, con 5 preguntas de reserva, en 90 minutos. Se califica de 0 a 50 puntos y hace falta un mínimo de 25 para superarlo.

¿Cuánto penaliza un error en el test?

Cada contestación errónea descuenta un tercio del valor de una respuesta correcta, y todas las preguntas valen lo mismo. Las respuestas en blanco no penalizan, así que no restan nada a tu puntuación directa.

¿Conviene contestar todas las preguntas del primer ejercicio?

No a ciegas. Con una penalización de un tercio y cuatro opciones, adivinar sin descartar nada tiene esperanza cero. En cuanto descartas una opción, contestar pasa a ser favorable, y con dos descartadas hay que contestar siempre.

¿Qué puntuación hace falta para aprobar el test?

La Comisión Permanente de Selección fija la puntuación directa mínima antes de la prueba, y esa mínima no puede ser inferior al 30 % de la puntuación máxima obtenible. Esa directa mínima equivale a la calificación mínima de 25 puntos.

¿Entran todos los temas en el primer ejercicio de Gestión?

Sí. El cuestionario se basa en las materias del programa completo, los 58 temas de los seis bloques. El que se limita a los bloques IV, V y VI es el segundo ejercicio, el supuesto práctico.